martes, 30 de mayo de 2017

Honguitos mágicos


- ¿Dizque no has probado hongos? - Dijo Fanny con un atizbo de sonrisa

No, no los había probado y el hecho de hacerlo me hacía retorcer un poco las tripas.
Nos levantamos temprano al día siguiente y viajamos dos horas hasta Girón, lugar donde según ella y Juanqui encontraríamos "hartos honguitos". Se necesitaba mucha paciencia y voluntad para encontrarlos.

martes, 11 de abril de 2017

El miedo


Te ata las manos. Trabaja lento y puede convertirte en alguien desconocido. Te somete hasta dejarte sin aire, frío y sin reacción. También tiene la capacidad de hacerte olvidar de quien sos y de que renuncies rápidamente a todo. Camina lentamente como si fuesen hormigas trabajando, año tras año, segundo tras segundo. Espanta tu personalidad, te lleva a la mentira. No te deja abrir los ojos. Te hace creer que no tiene debilidades y que te puede dominar. Te encierra en un falso control.

Pero intentalo, miralo de frente. Reconocelo. Reconocete invadido por él. Apretá los dientes, y anda a chocarlo con toda tu fuerza. Hacelo moverse, que vea que no tiene el poder. Cuando veas una porción de luz, aferrate. Entonces comenzá a romper esas telarañas que te separan de vos. Cuando logres pararte sobre él y herirlo de muerte, ahí habrás vencido al miedo. 

martes, 13 de diciembre de 2016

El silencio del veneno


Llegar no es nada fácil. Es la época más fría del año en el lugar en donde vivo. Pero ahora no estoy ahí. Acá, el calor es agobiante y el silencio estremece. Cientos de kilómetros a través de la ruta sin poder distinguir más que montañas y vacas. Atrás quedó Famatina, una de las reservas de oro más grande de Argentina, y mucho más lejos Jachal.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Vivas nos queremos

Que importante es el cambio de paradigma. Las mujeres no están luchando hoy, luchan desde hace años. Pero ¿por qué es tan trascendental lo que está sucediendo en la actualidad?

sábado, 24 de septiembre de 2016

Sensaciones


Una de las grandes ventajas de viajar sin tiempo ni rumbo cierto es la de la presencia de los imponderables. Las puertas se multiplican y ya no hay un sólo camino marcado, uno puede llegar, casi como se dice "a donde lo lleve el viento". Aquí, algunas líneas escritas por un mochilero que se encontró sólo entre montañas, esperando algún conductor amable que lo haga llegar a algún destino cerca de la ruta 40, en Argentina.